financiamiento de una empresa

El financiamiento de una empresa

Si pensamos en el sector financiero es fácil confundirnos y verlo en conjunto como un mundo inabarcable, de grandes proporciones, de gravísimas implicaciones. Esto es cierto solo en parte, ya que cualquier empresa, o incluso cualquier persona, se ve obligada a realizar operaciones financieras, aunque sean básicas, de forma cotidiana.

En su base, las finanzas pueden reducirse a unos pocos conceptos fáciles de entender para la mayoría, como vamos a tratar de hacer ver en este artículo.

Así es. Para empezar, todas las operaciones financieras se basan en dos ideas:  inversiones y financiamiento. Invertir y financiar son operaciones contrapuestas, pero están íntimamente relacionadas. Por ejemplo, cuando un banco concede un préstamo a una persona, el banco lo que está haciendo es invertir su dinero y financiar a esa persona que lo ha solicitado para cualquier fin.

La búsqueda de financiamiento de una empresa

En el ciclo de vida de las empresas llegan momentos en los que la búsqueda de financiamiento resulta imprescindible. Esto sucede habitualmente en situaciones en las que el proyecto se encuentra en condiciones de dar un salto importante. Es decir, se invierte para crecer.

En ocasiones, la propia dinámica de las operaciones provoca que un proyecto de éxito, pueda verse abocado a la mera subsistencia. Esto es debido a una mala planificación y gestión financiera: los beneficios que genera la actividad productiva se emplean en cumplir con los gastos, y se entra así en un bucle que dificulta el crecimiento de la empresa.  

Por ello, buscar financiamiento se convierte en una tarea fundamental para el desarrollo óptimo del proyecto.

Cuando se apuesta por sacar una nueva línea de servicios o productos, cuando se invierte en tecnología que facilite y abarate los costos productivos, ampliar oficinas, abrir sucursales, comprar maquinarias… Para cualquiera de estas decisiones estratégicas que nos pueden situar en la senda del crecimiento, hace falta buscar financiamiento. Créditos, préstamos, títulos valores, productos financieros personalizados… Ahora toca evaluar y seleccionar la mejor opción, o aquella que más se ajusta a las necesidades precisas de la empresa.

Es decir, se trata de buscar fuentes de financiamiento para posteriormente manejar opciones de inversión en busca siempre de la mayor rentabilidad.

Son operaciones corrientes en el día a día de las empresas pero de gran trascendencia, y para las que hay que contar con personal capacitado. La peor opción: tomar decisiones sin conocimiento.

VAF está especializada en estructurar soluciones de financiación específicas a sus clientes. Igualmente nuestros servicios están enfocados a la asesoría y la formación financiera de nuestros clientes, para que en un futuro próximo, ellos mismos sean capaces de tomar las mejores decisiones.

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