Lo que el nuevo empresario peruano espera de las financieras

La inmensa mayoría de los empresarios en el Perú afirman preferir solicitar créditos según la vía tradicional, es decir, más que nada a bancos y cajas. Curiosamente, según una reciente encuesta realizada por Aprenda, más del 60% de los jóvenes emprendedores peruanos están convencidos de que si solicitaran un préstamo a la banca, les será denegado. Igualmente, el 58% tienen claro que el acceso al financiamiento es el elemento clave que determinará el éxito o el fracaso del negocio.

Si cruzamos todos estos dos datos, inmediatamente nos percatamos de que algo no funciona. ¿Cómo es posible que los jóvenes emprendedores del Perú comprendan la importancia decisiva del acceso a capital, opten mayoritariamente por el sistema de financiación bancario, y simultáneamente sientan mayormente que no serán bien recibidos por éste?

El informe realizado por Aprenda apunta dos hechos diferenciales respecto a lo que ha venido siendo el perfil del emprendedor peruano durante décadas pasadas. Por un lado, los nuevos empresarios analizan previamente el mercado y estudian con detenimiento las posibilidades de éxito de sus proyectos. Actuarían en base a la oportunidad y no a la necesidad. Este hecho revela definitivamente una importante maduración empresarial. El otro hecho, ya mencionado, es la percepción de la gran importancia del acceso a capital.

Continuando con el mismo estudio, en cuanto a las entidades de financiamiento, se establece que las primeras opciones seleccionadas por los empresarios serían, con diferencia, bancas y cajas, siendo la principal alternativa para casi el 80%. Frente a esto, el 12 % optaría por empresas financieras privadas. No deja de llamar la atención que casi el 80% opte claramente por bancas y cajas, aun cuando más del 60% piensa que sus necesidades no van a ser satisfechas.

Un nuevo tiempo está llegando

Tal y como señalamos en un artículo anterior, quizás haya llegado el momento de cambiar la mentalidad y la cultura financiera en nuestro país. Poco a poco, un nuevo perfil de empresario se viene, y pide a gritos cambios en el sistema financiero. Pide amplitud de miras por parte de la entidades financieras. Pide confianza, asesoría, atención personalizada, y una gran implicación. Busca un aliado en el tiempo que le ofrezca las soluciones financieras específicas en cada momento del recorrido. Nosotros lo sabemos bien. Y lo sabemos porque todos estos valores representan el alma y la esencia de VAF, el motor que nos mueve y nos movió desde el primer momento. Porque no son solo negocios, son sueños. Sueños de personas esforzadas y valientes.

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